Yolanda Cairó. Crecer en el arte, soñar con actuar

Actuación a los 30 años en un homenaje a San Martín en el Consejo General de Educación

Actuación a los 30 años en un homenaje a San Martín en el Consejo General de Educación

Por Lorena Cabello

No buscó ser actriz, pero se afianzó en el arte desde niña. Se encontró con el teatro pasado los treinta años y se convirtió en una de las referentes más importantes del teatro en Paraná. Se llama Yolanda Beatríz Bosoms de Cairó pero simplificó su nombre artístico tomando el apellido de su marido porque su sonoridad ayudaría a que el público lo recuerde.



Yolanda Cairó perdió a sus padres en un accidente a los cuatro años, sin embargo recuerda una niñez maravillosa que disfrutó junto a sus tías maternas: Blanca, Inés, Aurora, Nelly y Corina. A través de su familia la música formó parte de su cotidianeidad y eso le otorgó una energía particular. A los ocho años Blanca la llevó a “El Rincón de los Niños” una audición infantil que se hacía en LT14 Radio General Urquiza. Con este programa recorrió la provincia cantando folklore. Creció en una casa de mujeres que amaron el arte, así que además de ir al colegio tomó clases de danza, pintura y piano desde chica. “Tengo la imagen de mi tía Blanca cuando me regaló mis primeras zapatillas de danza, su mirada… pienso que mi alegría viene del amor de esas mujeres que me dieron tanto, quizá querían que yo fuese lo que ellas no pudieron ser.”

Su casa quedaba al lado del club Echagüe y esta institución le daba mucha vida al barrio, allí practicaba básquet, pelota mano, tenis criollo y patín. “Echagüe tenía una pista de baile donde también patinábamos, pase momentos muy lindos allí, además participaba cantando en los festivales para recaudar fondos. Siempre fui muy dinámica, me aburría si no estaba haciendo deportes o alguna actividad artística. Por todos los estímulos que me dio mi familia, tengo una gran vitalidad en el escenario, viene de ahí mi fuerza, de todo lo que he aprendido.”

Sus tías le abrieron un camino artístico en un clima de exigencia y contención, a la mañana iba a la escuela primaria y a la tarde estudiaba piano y danzas folklóricas. “ El primer día de clases vi en la puerta de la escuela un dibujo con un camino en perspectiva y me imaginé que iba a ingresar allí y que iba a llegar a algún lugar maravilloso… se lo dije a mi tía y ella se quedó mirando la imagen sin decir nada.”

Comenzó el colegio secundario de un modo singular yendo a la mañana a la Escuela Técnica Profesional de Mujeres, a la tarde al Liceo de Señoritas y a la noche a la Escuela de Bellas Artes. Finalmente egresó de la Escuela Técnica y abandonó el Liceo en tercer año para estudiar piano y folklore. “Disfruté mucho de mi vida de estudiante, aunque corría de un lado a otro con todo lo que hacía, milité activamente en la Unión de Estudiantes Secundarios y tengo recuerdos muy lindos de esa época, sobretodo por la satisfacción de agruparse, compartir realidades pero también por haber sido elegida por mis compañeros para representarlos.”

Entre los 17 y los 30 años vivió muy intensamente, finalizó el profesorado de piano en la Escuela de Música y Arte Escénico de Paraná (actualmente Escuela de Música, Danza y Teatro) se enamoró, formó una familia y fue parte de actuaciones memorables de la mano de la Orquesta Sinfónica. También estudió danzas modernas y chelo para perfeccionarse. Cantó y recitó en espectáculos de folklore.

A los 19 años se casó con Oscar Cairó y tuvo dos hijos Adrián (que falleció en enero de 2009 a los 48 años) y Damián (42). “Oscar siempre estuvo orgulloso de mi carrera artística y mis hijos también, pero a su vez querían a la mamá en casa, mi respuesta era la misma en cada reclamo: lo lamento, les tocó una mamá artista”

En una actuación en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en Santa Fé, ya pasados los treinta años, mientras interpretaba una coreografía, uno de los músicos de la orquesta le preguntó si hacía teatro por la forma de representar la danza en el escenario… fue allí cuando comenzó a imaginar ser actriz pero nunca dimensionó como el teatro iba a cambiar su vida.

Estudió con Chiri Rodríguez Aragón, reconocida teatrera de la ciudad de Santa Fé y en la Escuela de Música y Arte Escénico de Paraná, allí preparó su primera obra Las de Barranco de Gregorio de Laferrere para un acto de la institución y funcionó de tal modo, que fue invitada para presentarla en Valle María y otros lugares de la provincia. “Mis inicios en el camino de la actuación coincidieron con un momento en que el teatro se había paralizado en Paraná … así que esta obra tomó un gran impulso y me convocaron de las escuelas. Pero en la obra que realmente sentí que era actriz y que eso formaba parte de mi vida fue en Lo frío y lo caliente de Pacho O´Donnell donde la acción dramática me tomó por completo. Con esta obra Rafael Brusa de la UNL me invitó a participar de una selección de obras, fuimos elegidas y vivimos una experiencia maravillosa. Soy una actriz que invertió bastante tiempo en ensayos enfocando la vida interna de los personajes, incorporándolos y sacándolos a escena… el método con el que me formé es el de Constantin Stanislavsky y justamente propone todo esto.”

Le gusta hacer dirección y dedicarse a la música, la escenografía, vestuario, iluminación, la puesta en escena, dibujar y poner en juego sus conocimientos en construcciones y diseñar donde va cada mueble, cada objeto en el escenario. “En la Escuela de Música, Danza y Teatro, estudié dirección, me gusta dirigir pero además me han tocado elencos admirables.

En Paraná hay mucho teatro para ver, siempre que puedo veo todo, aunque se trate de un tipo de teatro que yo no haría, porque reconozco el trabajo de mis compañeros, por suerte hay diversidad y la gente puede elegir.”

Quizá el interés por el arte que le transmitieron sus tías desde muy chica le permitió contagiar a los niños del amor por el teatro, la atención a la hora de aprender jugando y a disfrutar de estar con ellos. “Mi temperamento y mi energía hicieron que eligiera al teatro infantil o quizá nos elegimos mutuamente porque fui seleccionada por Mario Martínez para participar de la obra Saltimbanquis, tuvimos mucho público y con esta obra nació el teatro para niños en la ciudad, tuve que cantar y bailar así que fui muy feliz. El hecho de trabajar con 15 gurises, me decidió a dar talleres de teatro infantil, armé una pequeña escuela de teatro y llegué a tener 60 alumnos.”

Actualmente está abocada a la actividad comercial, lleva adelante una zapatería que es un negocio familiar ubicado en la zona céntrica de la ciudad, también se encarga de atender al público en reemplazo de su hijo Adrián. La muerte de su hijo la sorprendió leyendo la obra Eva y Victoria (sobre el diálogo imaginario entre Eva Perón y Victoria Ocampo que iba a presentar este año junto a su compañera y amiga Marisa Tissera), pero la alejó por primera vez de la actividad artística. Pese a esto le resulta imposible distanciarse por completo, porque muchas personas que la conocieron por el teatro tanto como público, directora o compañera, se acercan a su negocio y estos reencuentros mantienen su vínculo con su profesión.

A pesar de estar atravesando un proceso doloroso por la ausencia de su hijo, mientras relata lo que está viviendo, adelanta cómo se revolucionan sus días entre los nietos, el negocio familiar, el cuidado de su hijo… sin embargo siempre vuelve al teatro y cuenta que desea poder preparar la obra La voz humana de Jean Cocteau, una historia donde una mujer enamorada que vive en la más pura soledad, sostiene una vida muy dura… quizás un desafío más para seguir creciendo en el arte y soñar con actuar.

Ficha técnica

Actriz, Directora de teatro, Profesora de Música. Ganadora del Premio Cimarrón otorgado a la trayectoria de los artistas por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia. Estudió danzas modernas, violoncello y canto, entre otras disciplinas artísticas, formó parte del ballet estable del Teatro 3 de Febrero, de la Orquesta Sinfónica.

Óperas en las que cantó: El Matrero de Felipe Boero, Cavallería Rusticana de Mascagni.

Obras en las actuó y dirigió: Las de Barranco de Gregorio de Laferrere, Y dios creó el rostro de Mariana D’angelo, Amor al contado de Sixto Pondal Rios y Olivari, Las Fisgonas, Nuestra Natacha de Alejandro Casona, Extraño equipaje de Maruja Gil Quesada, El pasado de Elisa de Consrado Nalé Roxlo, Papá querido de Aída Borník, Los datos personales de Julio Mauricio, Jettatore de Lafferrere, 300 Millones de Roberto Arlet, Convivencia Femenina de Oscar Viale, La Zapatera Prodigiosa de Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca, Doña Rosita la soletera de Federico García Lorca, Lo frío y lo caliente de Pacho O’Donnell, La Nona de Roberto Cossa, El taller del Orfebre de Karol Wojtila, El conventillo de la Paloma de Alberto Vaccarezza, Cenicienta de Charles Perraut, Pinocho, Blanca Nieves, El flautista de Harmelin, Hansel y Gretel, La bella durmiente, Saltinbanquis, La gallina Lina, Quasimodo, 101 Dálmatas, El fantasma de la ópera, Mouling Rouge, Cleopatra, El gato con botas y El maravilloso mundo de los cuentos.

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